martes, 18 de noviembre de 2014

Inspiradora: Angela Vaz Leão


El Universal, 18 de Noviembre de 2014

En la costa atlántica brasilera se despierta la ciudad de Vitória, capital del estado de Espírito Santo. Notoria por su actividad portuaria, fundamental para la exportación de los productos de la zona, en esta ocasión se constituye también en punto de encuentro para los estudiosos del Medioevo.

Efectivamente: Vitória, declarada en 2013 por Naciones Unidas como la cuarta mejor capital para vivir en Brasil, funge como sede para el IV Coloquio Internacional de Filosofía Medieval y I Congreso Internacional de Filosofía, Arte, Crítica y Mística, organizado por la Universidad Federal de Espírito Santo, en asociación con la Sociedad Brasilera de Filosofía Medieval.

La voz de mi interlocutor, un erudito por lo general bastante mesurado, denota en esta oportunidad emoción:

-¡Mañana estará aquí! A sus 92 años, va a dar una conferencia…

Se refiere a la doctora Angela Tonelli Vaz Leão, filóloga y profesora emérita de la Universidad Federal de Minas Gerais, quien disertara sobre las Cantigas de Santa María de Alfonso X, el Sabio, su objeto de estudio durante largo tiempo. De hecho, en el año 2007 publicó una obra en la que, a lo largo de nueve capítulos, analizaba los aspectos culturales y literarios de las Cantigas, incluyendo además reproducciones de las miniaturas del Códice Rico, un manuscrito del siglo XIII. Posteriormente, varios de sus discípulos publicarían otro texto al respecto, con una introducción de doña Angela: “Nuevas lecturas y nuevos caminos”. Finalmente vería la luz “Cantigas de Alfonso X a Santa María. Antología, traducción, comentarios”, en que el que tradujo 42 cantigas a versos en portugués contemporáneo.

Quizá porque a mi edad ya uno empieza a lamentar la desproporción existente entre el tiempo que uno presume que le queda y todas las cosas pendientes por hacer, una mujer como Angela Vaz se convierte en un bastión de la esperanza. Si meritoria es su trayectoria académica, más admirable aun me resulta su disposición de seguir viviendo con naturalidad, permitiendo que fluya su natural curiosidad y su sabiduría, en un caudal que sigue nutriendo a los demás.

Doña Angela se mantiene activa en el programa de post-grado en Letras de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais, trabajando en las líneas de investigación “Texto, génesis y memoria”, “Variación y cambio lingüístico” y “Estudios históricos y descriptivos de las lenguas romances”. Ha recibido innumerables reconocimientos y publicado incontables obras. Existe, inclusive, una biblioteca que lleva su nombre en el Centro Universitario del lugar donde nació: Formiga.

Hay una anécdota que refleja su modo de ser. Cuando en 2012 fue sorprendida por el proyecto de re-edición de su libro “Historia de las palabras”, acometido por la Pontifícia Universidad Católica de Minas Gerais, Doña Angela se vio espoleada no solo a revisar la edición de 1961, sino también a enriquecerla con cuatro nuevos capítulos, expresando a la periodista Raquel Ramos: “Si no hubiera añadido nada, las personas se hubieran quedado con la impresión de que no he producido nada durante este largo periodo”.
Entre sus más recientes proyectos se cuenta la coordinación editorial de un libro que tradujo el cuento "Aguja e hilo", de Machado de Assis, al español, francés, italiano, rumano, inglés y alemán. La traducción al francés corría a su cargo. Ya el profesor Jose Lourenço de Oliveira, en el discurso de investidura de doña Angela como Catedrática de la Universidad Federal de Minas Gerais, expresaría su admiración por su domino del francés y el latín.

Pero, a más de su erudición, lo que parece conmover en doña Angela es su sabiduría. Al decir de sus discípulos ella es, en paralelo, la figura académica de relevancia, profunda, seria, de opiniones definidas, y una mujer que con su modo de ser evoca un poco la figura de la madre, que acoge, que nutre con su conocimiento y que edifica con su modo de ser, siendo especialmente cariñosa con los niños.

A los sesenta y cuatro años doña Angela se jubiló de la Universidad Federal para incorporarse a la Pontifica Universidad Católica de Minas Gerais. En esta decisión subyacía una protesta contra el hecho de que un profesor sea relevado de sus actividades en función de su edad y no en función de la calidad de su desempeño. Así pues, se anticipó a su cese forzoso para poder seguir investigando y enseñando indefinidamente fuera del ámbito oficial.

Doña Angela es la expresión viva de las personas que no se autolimitan, y que siguen operando sin cuestionarse si pueden o no, probablemente porque disfrutan intensamente de lo que hacen. Una vez más, esta súper mujer nos deja sembrada la duda: si se mantienen así porque sigue haciendo cosas, o si sigue haciendo cosas porque se mantienen así....

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