El Universal, 23 de septiembre de 2014
En días pasados,
uno de mis más brillantes interlocutores puntualizaba el hecho de que a menudo
permanecemos impasibles ante una serie de aseveraciones, de escenas, de
costumbres, que entrañan flagrantes violaciones a la igualdad de género. Se
trata de ideas que han recibido tan amplia difusión que ni siquiera nos
alteran: ¡no las detectamos!
Seguimos
contándoles a nuestros hijos los mismos cuentos, a través de los cuales les
inoculamos algunas creencias, a las que hemos sobrevivido, es cierto, pero que
en ningún caso deberían continuar extendiéndose. ¿Quién se atrevería a negar
que la romántica historia de la Cenicienta, por citar un ejemplo, propugna el
matrimonio como forma de promoción social y como estrategia para resolver un
problema? ¿Quién se atrevería a sugerir a sus hijas que permanecieran en
actitud contemplativa y resignada hasta poder descargar en las espaldas de
algún infortunado galán todo el peso de la responsabilidad por la felicidad
propia?
Es comprensible.
Estas historias reflejan el pensamiento y las pautas culturales vigentes en el
momento en que surgieron, pero ya va siendo hora de que dejen de narrarse sin
hacer la salvedad de que existen otros comportamientos alternativos por los que
es posible optar.
El 18 de noviembre
de 1949 se estrenó en Estados Unidos “La costilla de Adán”, una película en la
que los protagonistas, una pareja de abogados, encarnados por Spencer Tracy y
Katherine Hepburn, se ven enfrentados cuando asumen respectivamente el rol de
abogado defensor y fiscal acusador del mismo caso: un intento de asesinato. La
acusada habría disparado torpemente y sin mirar a su marido cuando lo descubre
in fraganti con otra mujer. La reflexión de Hepburn a lo largo de la comedia es
la siguiente: ¿se percibe de la misma manera una falta cuando es cometida por
un hombre que cuando la comete una mujer? ¿Por qué hay comportamientos que nos
parecen naturales en un género y no en otro?
La película
concluye, todo hay que decirlo, con la célebre frase “Vive la différence!”, con
la que se celebra la disimilitud entre sexos que enriquece y matiza la vida
humana. Ya no se trata de un tópico: la diferencia entre hombres y mujeres es
un hecho constatado. Pero es que no se trata de quehombres y mujeres
sean iguales: se trata de que tengan las mismas oportunidades y los mismos
derechos. Y ello pasa por adquirir el mismo grado de autonomía, de manera que,
cuando surjan los afectos, respondan al “te necesito porque te quiero”, y no al
“te quiero porque te necesito”.
El hecho es que,
sumidos en nuestra cultura, se encuentra una serie de clichés que contemplamos
con naturalidad, cultivados al calor de la publicidad que los perpetúa.
La violencia de
género a menudo se confunde erróneamente con la violencia en contra de la
mujer, cuando en realidad se trata de manifestaciones ejercidas física o
psicológicamente en contra de cualquier persona o colectivo en razón de su
género, incluyendo homosexuales, bisexuales y transexuales. Aunque es menos
frecuente, también puede dirigirse hacia los hombres, quienes podrían lamentar
verse definidos invariablemente por determinadas etiquetas socio-culturales con
el mismo frustrante resultado que padecen las mujeres.

De hecho, en días
pasados, me sorprendieron positivamente ciertas reflexiones vertidas por José
María Ruiz Soroa en el diario digital de Álava “elcorreo.com”. El articulista
se admiraba de los términos en que dos señoras se habían expresado acerca del
conocido escritor Arturo Pérez-Reverte, para terminar apostrofándolo de
hombrecillo: “No lo entiendo. ¿Por qué 'hombrecillo', y no 'personajillo' o
'ser limitado' o 'autor nimio'? ¿Por qué recurren las dos féminas a la
condición sexual de Pérez-Reverte para poder rebajarle? ¿Y por qué lo hacen
precisamente disminuyendo esta capacidad masculina del escritor? ¿Por qué llamar
'hombrecillo' u 'hombre pequeño' o 'poco hombre' a alguien cuando se le quiere
criticar o afear la conducta? ¿No se están aceptando al hablar de esta manera
todos los parámetros implícitos, precisamente, en las valoraciones machistas de
muchos hombres?”
Si bien
tradicionalmente han sido las mujeres quienes han llevado la peor parte ,
también los hombres se han visto fustigados por principios tan aberrantes y ya
vituperados como el de que los niños no lloran, sin ir más lejos; y ciertos
feminismos, en lugar de abogar por los derechos de la mujer, la han puesto a
veces en evidencia, al pretender privarla de lo que le es propio por
naturaleza.
No se puede borrar
de un plumazo lo que se ha gestado a lo largo de siglos, pero sí se debe crear
cierta conciencia que nos incite a permaneceralertas, a
identificar y neutralizar ciertos mensajes sexistas , evitando que se
transmitan a las nuevas generaciones, sin caer en fanatismos ni negar lo que es
maravilloso: “Vive la différence!”
El Universal, 16 de septiembre de 2014
En días pasados
tuve el privilegio (así lo considero) de asistir en Madrid a una exhibición
privada de la película “Aquel cantor”, creada en torno a la figura de Alfredo
Sadel , tenor favorito de Venezuela.
El film, homónimo
de la canción con la que el cantante se haría acreedor al primer lugar en el
Festival de la Voz de Oro de Venezuela, desvela los entretelones de una
historia en la que, junto a los evidentes atributos que contribuyeron a hacer
de Sadel una estrella, como su atractivo físico, su portentosa voz o su
afabilidad, se muestra el reverso de la moneda: el permanente asedio al que se
veía sometido y la disciplina férrea con que acometía el estudio continuamente
en pos de la excelencia, atreviéndose incluso a incursionar en otros terrenos,
cuando bien hubiera podido dormirse en los laureles que había cosechado en el
ámbito de la música popular.
La producción de
Celia Gómez y del conocido periodista y cineasta Alfredo Sánchez, hijo del
cantante, nos muestra a un Sadel emotivo, humano y serenatero. Nos descubre su
faceta de dibujante, gracias a la cual entablaría una perdurable amistad con el
maestro Carlos Cruz- Diez, con quien trabajaría en una conocida agencia de
publicidad; nos narra su incursión en la industria filmográfica norteamericana
a través de la Metro-Goldwyn-Mayer, y relata su inmersión en el mundo de la ópera,
en donde también llegaría a obtener reconocimiento.
Así mismo, el
documental reseña la continua labor de Sadel en pro de la democracia, como
defensor de la pluralidad de pensamiento y benefactor de muchos venezolanos que
permanecían en el exilio, consustanciados con las más diversas ideologías, a
pesar de las vinculaciones que hayan querido establecerse entre el cantante y
algún partido político.
Sin embargo, más
allá de la figura de Sadel, sobre quien mucho se ha escrito ya y con razón, la
película merece ser encomiada por diversas razones. Resulta exitosa la manera
de construir el relato, alternando las narraciones efectuadas en primera
persona por el propio artista con la participación de quienes lo conocieron y
siguieron su trayectoria, muchos de ellos ya desparecidos hoy, como Celia Cruz
, José Ignacio Cabrujas o
Libertad Lamarque.
Con ello, la cinta adquiere el mérito adicional de atesorar las intervenciones
de importantes personalidades que, más que marcar una época, contribuyeron a
construirla.
“Aquel Cantor”
constituye, sin duda, un valioso documento que da cuenta del estado de cosas,
el pensamiento y las motivaciones vigentes en un tiempo ya lejano.
Sadel se erige
como figura central contra un fondo que va quedando descrito inadvertidamente,
en sordina, y que llega a cobrar también, inevitablemente, un valor
protagónico.
De la mano con la
figura encantadora de quien fuera emblema de una generación, transitan unos
valores ya preteridos, a partir de los cuales quiso Sadel orientar su vida, a
saber: el amor por los suyos y el compromiso con la construcción de un país que
se nos presenta en la película todo promesa, todo posibilidad, todo futuro.
Imposible no
sentir nostalgia por ese espíritu de creación, de construcción, por la
esperanza. A ver si nos re-embarga también ese mismo ánimo para hacer lo mejor
que podamos, a partir de lo que tenemos, cada uno desde su lugar de trabajo,
por nuestro país.
El Universal, 2 de septiembre de 2014
Sin llegar a ser un pensador connotado, el barón Frédéric-Melchior Grimm perteneció, sin embargo, a lo más selecto de la intelectualidad de su época. Oriundo de Baviera, transcurrió gran parte de su vida en Francia, en donde alternaría con diversos enciclopedistas. Su correspondencia con Diderot y Catalina II sería publicada bajo el título de "Correspondance littéraire, philosophique et critique” en 1813, y recoge sus opiniones sobre arte, literatura y política.
Ya en una carta de 1765, Grimm expresaría: “ las oficinas, los funcionarios, secretarios, inspectores e intendentes no son nombrados en sus puestos para beneficiar el interés público: en realidad parecería que el interés público ha sido instaurado para que las oficinas puedan existir"
La tortuga de Mafalda, el personaje de Quino, se llama “Burocracia”, una clara alusión a la lentitud y torpeza del sistema, y el pensador mexicano Carlos Castillo Peraza terminaría por aseverar: “burocracia es el arte de convertir lo fácil en difícil por medio de lo inútil”. ¿Qué es lo que hace que la burocracia resulte tan antipática?
Su propia naturaleza entraña el germen de su inutilidad. Lo que en principio pareciera haber sido concebido para facilitar las cosas, se ha convertido a la postre en lo que entorpece que las cosas fluyan.
La burocracia procura establecer procedimientos estandarizados para dar curso a diferentes necesidades, lo que habría de garantizar la neutralidad, el tratamiento imparcial del usuario y la agilidad de gestión, al tratarse de una fórmula repetida una y otra vez. Sin embargo, esta estandarización redunda en que se vea marginado y desatendido todo lo que no quepa dentro de los parámetros previstos, encorsetados por la rigidez de la norma y difícilmente adaptables a nuevas circunstancias.
Aun animado por la buena voluntad de resolver las cosas, a veces un funcionario se encuentra atado de manos por el riesgo de inmiscuirse en las funciones de otro departamento o por verse subordinado dentro de una línea jerárquica en la que no goza de autonomía para tomar decisiones.
Pero, si esto es verdad en el ámbito de lo público, aquí y en todos lados, agravado además en ciertos casos por la corrupción y la negligencia, se desarrolla de manera similar en muchas esferas de la vida cotidiana.
En ocasiones las cosas se ralentizan y entorpecen a causa de la persona que aplica una norma que a veces es real, pero que a veces deriva de una creencia o suposición aceptada a lo largo de los años sin cuestionar su pertinencia . Por ello, sin llamar a la anarquía y sin detrimento de la calidad de los resultados, es necesario conferir cierta flexibilidad a los procedimientos para que estos sean eficaces, tendientes a lo que es su fin verdadero, viéndose cada quien movido a aplicar las normas de la manera más racional y útil posible. Quizá la clave radique, precisamente, en no perder de vista cuáles son nuestros objetivos.
El Universal, martes 26 de agosto de 2014
Sito en el noroeste del estado Michoacán, en el corazón de la Meseta Purépecha, se encuentra el Municipio de Paracho, conocido en tiempos de la Colonia como San Pedro Paracho y más tarde como Paracho de Verduzco.
Al parecer, “ Paracho” significa “ofrenda” en chichimeca. Quién sabe por qué se le denominó así en un principio, pero lo que sí está claro es que, entre las muchas cosas que puede ofrecer al mundo, hay una en particular que define al municipio y que reviste especial valor: sus guitarras artesanales.
En efecto: la elaboración de guitarras es fuente de ingresos y signo de identidad de la población: existen en la actualidad 15 fábricas y más de 400 luthiers con una dilatada experiencia en su producción artesanal.
Dicen que al llegar a Paracho, lo primero que salta a la vista son los locales repletos de estos instrumentos musicales que le han dado fama aun a nivel internacional. En el Centro para la Investigación y Desarrollo de la Guitarra opera una escuela a través de la cual se brinda apoyo profesional y gratuito a los niños que manifiestan inclinación hacia el aprendizaje del instrumento, y también funciona un Museo de la Guitarra .
No podría haber un entorno más apropiado para acoger, pues, a una de nuestras glorias nacionales, el maestro Luis Quintero, quien ofrecería una master class y un concierto, en el marco del XXXIX Festival Nacional de Guitarra Clásica Paracho 2014 que se celebró recientemente, del 3 al 8 de agosto.
El Festival, que albergaría también el XVII Concurso Nacional de Niños y Jóvenes intérpretes de Guitarra Clásica Paracho 2014 y el XXIX Concurso Nacional de Intérpretes de Guitarra Clásica, contó también con la participación del maestro Pablo Garibay, del Duo Ditirambo y de la maestra Consuelo Bolio por México; del maestro Simone Iannarelli en representación de Italia y de la maestra Bertha Rojas por parte del Paraguay.
El maestro Quintero debutó en el Carnegie Hall, cuando tenía apenas catorce años, con la Orquesta Solistas de Venezuela. Ya para entonces había deslumbrado con su presentación en el Festival Mundial de la Guitarra en Martinica, donde tuvo la oportunidad de alternar con figuras de la talla de John Williams y Alirio Díaz.
Laureado con la beca de Excelencia en las Artes concedida por la Julliard School of Music, es el único latinoamericano egresado de la Cátedra de Post-grado de Guitarra de esa institución, en donde estuvo formándose junto a la aclamada intérprete norteamericana Sharon Isbin. El hecho de que la Julliard esté reputada como la institución de educación superior con la tasa de admisión más baja de los Estados Unidos es un índice no sólo del privilegio que representa cursar estudios allí, sino también del mérito que tiene egresar de ella.
Entre los más interesantes aportes de Quintero se cuenta la grabación de una colección antológica de música para guitarra compuesta por Antonio Lauro, Rodrigo Riera, Gentil Montaña, Agustín Barrios Mangoré y Heitor Villa-Lobos, que vió la luz con la denominación de “Joyas Latinoamericanas”.
Que diversos compositores le hayan dedicado sus obras para guitarra evidencia la proyección que la ejecución de Luis Quintero ha alcanzado en el medio gracias a su precisión y calidad, así como que haya cosechado numerosos reconocimientos dentro y fuera de Venezuela.
Durante su viaje a México, Quintero también ofreció un concierto en la Fonda de San Angel, en la plaza de San Jacinto del Distrito Federal, además de visitar las ciudades de Morelia y Tlapuljahua. Allí donde va deja la impronta no solo de su excelencia musical, sino también de su calidad humana, su cercanía y sencillez, que moverían a decir al músico mexicano Rafael Elizondo: “Luis Quintero es un hombre con muchas virtudes, una de ellas, la guitarra.”
El Universal, 19 de agosto de 2014
West-östlicher Divan es el título de una antología compuesta por doce libros de poesía, publicados entre 1819 y 1827, por Johann Wolfgang von Goethe. En ellos se refleja el profundo impacto que produciría el estudio de la sensibilidad oriental en el pensador, abogado y escritor alemán.
En efecto: hacia 1814 Goethe descubriría la obra de Hafez-e Shirazí, poeta y místico persa, cuyos versos habrían sido recopilados hacia 1368 también bajo la denominación de “Divan”.
El título de la antología de Goethe, cuya grafía suele ceñirse a la empleada en el manuscrito original, significa en alemán “Diván de Oriente y Occidente” y constituye una especie de salutación al Levante que, con el correr del tiempo, tendría eco en la obra de otros creadores, influenciando por ejemplo las partituras de Schubert , Mendelssohn, Strauss, Schumann, Schönberg, Schoeck y Bartholdy .
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| Baremboim y Said |
Mencionar la antología de Goethe nos remite inequívocamente al acontecer musical contemporáneo: ha estado presentándose en Argentina la orquesta auspiciada por la Fundación Baremboim- Said que lleva por nombre, precisamente, West-Eastern Divan. Pero la actualidad del asunto no viene determinada exclusivamente por los aspectos musicales de la gira, sino también por la propia naturaleza de la orquesta, una aleccionadora iniciativa digna de poner en relieve en momentos en que recrudece el conflicto en la franja de Gaza.
La West-Eastern Divan surgió en 1999 por iniciativa del músico argentino judío Daniel Barenboim y el filósofo palestino Edward Said, quienes promovieron la realización de un taller dirigido a jóvenes músicos de Israel y otros países de Oriente Medio. El propósito era facilitar, mediante la convivencia, el encuentro de dos culturas que tradicionalmente han sido antagónicas, facilitando el conocimiento y la comprensión recíprocos.
El taller continuó efectuándose cada año en un lugar diferente, hasta que en 2002 se estableció definitivamente en Sevilla gracias al apoyo de la Junta de Andalucía. En el año 2004 se consolidaría allí la Fundación Barenboim-Said, con miras a desarrollar diversos proyectos educativos que vincularan la música a los principios de convivencia y diálogo que han sido la enseña de dicha entidad. A partir de entonces la orquesta ha efectuado diversas presentaciones alrededor del mundo. Sin embargo, no hay que perder de vista el talante de la iniciativa: no se trata de un proyecto exclusivamente musical, sino de un foro para el diálogo y la reflexión sobre el problema palestino-israelí, como asevera oficialmente la Fundación en su página web.
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| Daniel Baremboim |
Esta iniciativa, cuya trascendencia queda reflejada en el hecho de haberse hecho acreedora al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2002, y de que Barenboim haya sido nominado al Premio Nobel de la Paz en 2011, parte de la convicción de que no es posible aislar la música del tejido social. Edward Said, ya fallecido, disertaba acerca de la posibilidad de que el público pudiera percibir a través de la orquesta un fenómeno complejo. Ello, a todas luces, trascendería los límites del lenguaje. Al respecto, Barenboim señala: “Existe una incomprensión general y creciente de un problema que es a la vez simple y complejo: (…) la imposibilidad de articular con palabras el contenido de una obra musical. Pero el hecho de que sea imposible expresar con palabras el contenido de la música no significa que ésta no tenga contenido".
Bien podría decirse que se trata de de una aproximación a la categoría filosófica de lo real, que supone la percepción e intelección del mundo exterior en nuestra mente y en relación con el yo.
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| Edward Said |
La Fundación Said-Baremboin honra la lección de Goethe en la cual se inspira, a saber, el esfuerzo por reconocer y amar en el otro los rasgos humanos que subyacen más allá de lo cultural, y que son básicamente lo que nos une, superando las diferencias y ambiciones que puedan separarnos. Ojalá podamos seguir celebrando a través de los años este y otros eventos que, en una fecha como la de hoy, han hecho del mundo un lugar más grato para vivir.
El Universal, 12 de agosto de 2014
La pintura renacentista, cargada de significados, ha inspirado kilómetros de textos emanados de las más diversas plumas. Para ilustrar esta afirmación, baste recordar la novela “La tempestad”, escrita por Juan Manuel de Prada en torno al cuadro homónimo de Giorgione, publicada en 1997.
Preñadas de contenidos simbólicos, las obras del llamado Cinquecento han sido objeto de múltiples estudios a lo largo de la historia. Sin embargo, nadie como Erwin Panofsky ha rastreado los orígenes y el significado de las imágenes que aparecen en las pinturas de este período.
Panofsky, alemán de nacimiento, se vio obligado a emigrar a los Estados Unidos en razón de sus orígenes judíos aun antes de la Segunda Guerra Mundial. Hasta entonces se había desempeñado como profesor en la Universidad de Hamburgo, desarrollando una exitosa carrera en torno a la interpretación de la obra de arte.
Entre sus escritos destacan dos monografías que versan respectivamente sobre Durero y Tiziano, en las que resulta evidente su conocimiento del período en que vivieron ambos artistas.
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| Erwin Panofsky |
Más adelante, en “Estudios sobre iconología” (1939) Panofsky se referiría concretamente a una de las más polémicas obras de Tiziano: El Amor Sagrado y el Profano. El cuadro, que ha sido objeto de infinitas discusiones, fue pintado al parecer en 1514, con motivo de las bodas del canciller Nicolo Aurelio y Laura Bagarotto, y, en contra de lo que sugiere su título (que le fue adjudicado mucho después), no pretende referirse a dos formas de amor antagónicas, sino a las dos formas en que puede manifestarse un mismo principio: la belleza.
La imagen muestra dos mujeres sentadas al aire libre, en el borde de un sarcófago, como si este fuera el brocal de un pozo. Entre ambas, quizá un poco más hacia la izquierda, puede verse a Cupido, que introduce su mano
en el sarcófago, agitando las aguas que lo colman. Una de las mujeres aparece ataviada con sus mejores galas; la otra se presenta en su esplendorosa desnudez.
Panofsky relaciona a estas mujeres con las venus gemelas presentes en el discurso neoplatónico de Marsilio Ficino: La Venere Coelestis, que simboliza el principio de la belleza universal y eterna, pero puramente inteligible, y la Venere Volgare, que simboliza la “fuerza generadora” que crea las imágenes perecederas, pero visibles y tangibles, de la belleza en el mundo.
También Julio Cortázar se referiría a este cuadro a través de sus “Instrucciones para entender tres pinturas famosas”, que forman parte del libro “Historias de cronopios y de famas”: “Esta detestable pintura representa un velorio a orillas del Jordán. […] No será necesario explicar que el ángel es la figura desnuda, prostituyéndose en su gordura maravillosa […] De la figura vestida se ha dicho que representa la Gloria en el momento de anunciar que todas las ambiciones humanas caben en una jofaina; pero está mal pintada y mueve a pensar en un artificio de jazmines o un relámpago de sémola.”
Si bien de acuerdo a los patrones medievales podría interpretarse a la mujer vestida como la casta y a la desnuda como aquella que remite a la concupiscencia, una segunda lectura a la luz de los valores renacentistas revela que la inocencia va asociada a la mujer sin ropas, que no tiene nada que ocultar, mientras la cortesana es aquella que seduce con sedas, joyas y otros artificios humanos. Por ello, la justicia y la verdad han sido representadas mediante la desnudez, hablándose de la “verdad desnuda” (nuda Veritas)
Más allá de la riqueza que supone el vincular consideraciones intelectuales a los recursos plástico-formales, la obra de Tiziano, pródiga también en otros símbolos, mueve a reflexionar y a valorar la transparencia, el discurso directo, la honestidad y la sencillez.
El Universal, 29 de julio de 2014
En el marco del Foro Regional Soluciones en Educación “Hacia la excelencia de profesores”, celebrado recientemente en la Pontificia Universidad Católica del Perú , el Banco Mundial ha presentado el informe “Profesores Excelentes: cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe”, que analiza el impacto de la calidad de los docentes en los resultados educativos de la región .
En un prólogo suscrito por Jorge Familiar, Hasan Tuluy, Augusto de la Torre y Claudia Costin, se concibe la educación como un instrumento de progreso económico: América Latina ha protagonizado un avance social sin precedentes en los últimos años gracias al aumento de ingresos que ha supuesto el crecimiento económico, lo que se traduce en reducción de la pobreza y en prosperidad compartida para más personas. Sin embargo, ese crecimiento tiende a desacelerarse. En consecuencia, es preciso formular estrategias que logren una producción más diversificada, exportaciones de mayor valor y crecimiento sostenible a largo plazo, y ello se consigue a través de la educación, formando capital humano, ingrediente principal de una mayor productividad y punto de partida de diversas innovaciones.

El estudio parte del principio de que los docentes desempeñan un papel clave en los esfuerzos de la región por mejorar la calidad y los resultados educativos: “La capacidad de los profesores de asegurarse de que sus alumnos aprendan es la condición imprescindible para que los estudiantes y los países reciban los beneficios económicos y sociales de la educación”.
Financiada a través Programa de Colaboración entre el Banco Mundial y los Países Bajos, y a través del Gobierno Español mediante el Fondo Español para América Latina y el Caribe, la investigación procura evaluar programas de pago de bonificaciones y otras iniciativas para recompensar la calidad docente y determinar si estos incentivos influyen en la práctica educativa.
Centrado en la Educación Básica, el estudio define el perfil del maestro latinoamericano: cerca del 75% de los profesores de América Latina son mujeres, de posición socio-económica relativamente baja, y suelen ser la primera persona de su familia que accedió a formación universitaria.
El informe concluye que la baja calidad promedio de los profesores en América Latina y el Caribe es la principal limitación que impide el avance educativo en la región. Con excepción de Cuba, ningún cuerpo docente de la zona puede considerarse de alta calidad (y más adelante especifican: “países como Honduras, la República Bolivariana de Venezuela y Bolivia están muy lejos en lo que respecta al volumen de aprendizaje relevante desde el punto de vista internacional que se genera en un año”)
Realizada sobre 15.000 aulas en 3000 escuelas primarias y secundarias de siete países latinoamericanos, la investigación empleó el protocolo estandarizado llamado” foto de la clase” de Stallings, que maneja cuatro variables: el uso que hacen los profesores del tiempo de instrucción; el uso que hacen los profesores de los materiales didácticos, incluidos computadoras y otras TIC; las prácticas pedagógicas básicas de los profesores y capacidad para mantener la atención y estimular la participación de los alumnos.
Lo más interesante es lo relativo al desempeño de las tareas docentes: en cuanto a la distribución del tiempo, se constató que apenas un 54 % se dedicaba a la instrucción, mientras el 39 % se consagraba a la gestión del aula; un 7% tareas ajenas a la educación y un 3% se explicaba a través de ausencias.
En cuanto a las prácticas docentes, continúan apoyándose en el pizarrón , con muy pobre manejo de contenidos académicos y empleándose métodos ineficaces en el aula.
Claudia Costin, directora de educación en el Banco Mundial y ex ministra de Educación en Brasil, afirmó que para formar cuerpos de docentes de elevada calidad deben seguirse tres pasos fundamentales: reclutar, desarrollar y motivar mejor a los profesores.
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| Paulo Freire |
En mi opinión, hay un asunto que resulta obvio: si las estrategias educativas empleadas en el aula se centraran en técnicas de investigación y gestión de la información por parte del estudiante, habilitándolo de paso para aprender a aprender en todo momento y circunstancia de su vida, el docente podría destinar parte de su tiempo, como efectivamente lo hace, a las labores administrativas que ya viene desempeñando, pero sin que ello repercutiera en la calidad del aprendizaje ni en perpetuar lo que Freire definiría como una “relación bancaria” educador -alumno, en la que el profesor efectúa “depósitos de información” en el estudiante con poca probabilidad de que éste los internalice.
Habría que reconocer, con Plutarco, que el cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender, y que el norte tiene que seguir siendo habilitar al estudiante para convertirse en artífice de su propia formación a través del tiempo, salvando los obstáculos de la obsolescencia del conocimiento y de la necesidad de actualizarse continuamente.